Ni siquiera la llegada de Juan Soto logró evitar que los Mets decepcionaran a una afición que soñaba con un 2025 inolvidable en las Grandes Ligas. Las expectativas eran altísimas, no solo entre los seguidores habituales del equipo, sino también entre quienes normalmente no prestan atención a los de Queens.
Luego de imponerse a los Yankees en la pelea por hacerse con el codiciado bateador, todo apuntaba a que la temporada sería no solo exitosa, sino extraordinaria. Con una de las plantillas más costosas de la MLB, los Mets comenzaron con fuerza, alcanzando el mejor récord de toda la liga hasta el 12 de junio. Pero la ilusión terminó esfumándose.



