Los Ángeles (EE.UU.), 7 de junio (EFE).- Este sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia sobre una posible “intervención” para frenar las manifestaciones que han surgido en Los Ángeles, tras varias redadas migratorias que han tenido lugar en la región durante los últimos dos días, y que implicarían el despliegue de al menos 2.000 efectivos de la Guardia Nacional.
“Si el gobernador Gavin Newscum (como el presidente suele referirse burlonamente a Gavin Newsom), y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, no logran cumplir con sus responsabilidades, algo que todos sabemos que no pueden hacer, entonces el Gobierno federal tomará cartas en el asunto y pondrá fin al caos”, escribió Trump en su cuenta de Truth Social.
Su mensaje llegó poco después de que Tom Homan, a quien Trump designó como responsable de asuntos fronterizos, señalara en una entrevista con Fox que la Casa Blanca planea movilizar tropas de la Guardia Nacional a las calles angelinas, luego de dos días de movilizaciones provocadas por múltiples operativos del ICE en centros de trabajo.
Por otro lado, el gobernador Newsom afirmó en un comunicado emitido este sábado que “el Gobierno federal ha asumido el mando de la Guardia Nacional de California y está preparando el despliegue de 2.000 militares”.
“Esta acción es intencionalmente provocadora y solo servirá para agravar la situación”, expresó el demócrata, quien también criticó duramente las redadas migratorias iniciadas el viernes.
Las protestas de este sábado se centraron en Paramount, una ciudad cercana a Los Ángeles, donde más de 50 vehículos de agencias federales llevaron a cabo un operativo en una compañía local.
Miembros de la comunidad y activistas se manifestaron intentando impedir los arrestos, pero durante más de dos horas, los agentes respondieron con gases lacrimógenos y granadas de estruendo para dispersarlos.
Varios manifestantes resultaron heridos por el uso de balas de goma y artefactos explosivos no letales.
Las autoridades emplearon tácticas de tipo militar para abrir paso y retirar a las personas detenidas del lugar.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional manifestó su preocupación por los disturbios, ya que durante la noche del viernes se produjeron actos vandálicos y pintadas en las instalaciones federales y vehículos de inmigración, como respuesta a la primera ola de redadas llevadas a cabo en al menos siete puntos de Los Ángeles.



