Un fuerte tiroteo registrado este miércoles en las inmediaciones de la Casa Blanca generó momentos de alarma en la capital estadounidense, luego de que dos militares resultaran heridos durante el incidente. Las autoridades federales confirmaron que el ataque ocurrió en uno de los puntos de seguridad cercanos al perímetro presidencial, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia.
De acuerdo con los primeros reportes, un individuo armado abrió fuego contra un grupo de oficiales que custodiaban un acceso restringido. Los militares heridos, pertenecientes al equipo de seguridad asignado a la zona, fueron trasladados de urgencia a un hospital cercano, donde se reportan en condición estable.
El Servicio Secreto desplegó un amplio operativo para asegurar el área, bloquear el tránsito y proceder con la búsqueda del sospechoso, quien fue detenido minutos después sin resistencia. Hasta el momento no se ha revelado su identidad ni los posibles motivos detrás del ataque.
Funcionarios de seguridad informaron que en ningún momento hubo riesgo directo para el presidente ni para el personal dentro de la Casa Blanca, aunque la situación obligó a un cierre temporal de varias calles y accesos oficiales.
Las autoridades anunciaron que continuarán investigando el caso y revisando las cámaras de seguridad para reconstruir los hechos con precisión. El tiroteo ha generado preocupación en la población y ha reabierto el debate sobre las medidas de seguridad en zonas críticas de Washington D.C.



