La cantante Taylor Swift consiguió un triunfo legal clave para proteger su integridad. Un juzgado del condado de Los Ángeles dictó esta semana una orden de restricción por cinco años contra Brian Jason Wagner, de 45 años, señalado por acosarla repetidamente a lo largo de 2024.
De acuerdo con los registros judiciales, Wagner intentó en repetidas ocasiones establecer contacto con la cantante, acercarse a sus propiedades e incluso forzar la entrada en ellas. El equipo legal de Swift presentó como evidencia tres intentos confirmados de ingresar a residencias vinculadas con la artista, además del envío de cartas desde prisión.
También se supo que Wagner cambió oficialmente su domicilio para hacerlo coincidir con el de la intérprete de “Karma”, acción que sus abogados calificaron como una muestra evidente de “obsesión en aumento”.
Uno de los episodios más inquietantes ocurrió en julio de 2024, cuando la policía lo detuvo cerca de una de las casas de Swift portando una botella de vidrio, lo que despertó sospechas sobre un posible intento de agresión.
Frente a este comportamiento reiterado, el tribunal estableció una orden de restricción que impide a Wagner acercarse a Swift, a sus residencias, oficinas, vehículos y a cualquier sitio donde ella se encuentre. La resolución, que se mantendrá hasta 2030, también le prohíbe portar armas o equipos de protección como chalecos antibalas, y advierte que una violación a la medida podría derivar en sanciones penales más graves.



