Un grupo de militantes y simpatizantes del chavismo emprendió un viaje hacia Estados Unidos con el objetivo de expresar su apoyo al presidente venezolano Nicolás Maduro y denunciar lo que consideran una campaña internacional en su contra. La iniciativa, según sus organizadores, busca “defender la soberanía de Venezuela” y llevar su mensaje directamente a territorio estadounidense.
Los participantes aseguran que el desplazamiento forma parte de una estrategia política y comunicacional para contrarrestar las críticas del gobierno de EE. UU. y de sectores de la oposición venezolana. Durante su estadía, tienen previsto realizar encuentros, manifestaciones pacíficas y actividades informativas para exponer su visión sobre la situación política, económica y social del país sudamericano.
Voceros del movimiento señalaron que la delegación está integrada por activistas sociales, dirigentes comunitarios y miembros de organizaciones afines al oficialismo. Afirman que su propósito no es la confrontación, sino “rescatar la verdad” sobre el gobierno de Maduro y denunciar lo que califican como intentos de desestabilización externa.
Desde Caracas, figuras cercanas al oficialismo respaldaron la iniciativa y destacaron que este tipo de acciones buscan fortalecer la imagen del chavismo en el escenario internacional. Al mismo tiempo, insistieron en que Venezuela enfrenta presiones extranjeras que, según ellos, afectan directamente a su población.
Por su parte, sectores opositores criticaron el viaje y lo calificaron como una maniobra propagandística, argumentando que no representa el sentir mayoritario de los venezolanos. Aun así, el desplazamiento ha generado atención mediática y reabre el debate sobre la influencia de Estados Unidos en la política venezolana.
Con esta movilización, el chavismo intenta proyectar un mensaje de unidad y respaldo a Nicolás Maduro más allá de las fronteras, en un contexto marcado por tensiones diplomáticas y un escenario político internacional cada vez más complejo.



