Las autoridades de Tailandia informaron este viernes que el número de fallecidos por las fuertes inundaciones que azotan la región sur del país aumentó a 145, mientras los equipos de rescate continúan trabajando en condiciones extremadamente difíciles para localizar a decenas de personas que aún permanecen desaparecidas.
Las lluvias torrenciales, que comenzaron hace más de una semana, han provocado el desbordamiento de ríos, el colapso de carreteras y la destrucción de cientos de viviendas en las provincias más afectadas. Comunidades enteras han quedado aisladas, obligando a los socorristas a trasladarse en botes e incluso a pie para poder llegar a zonas donde la ayuda tarda horas en llegar.
El gobierno tailandés declaró estado de emergencia en varias provincias, desplegando militares, voluntarios y personal de salud para asistir a los damnificados. Más de 200 mil personas han sido evacuadas a refugios temporales, donde reciben alimentos, agua potable y atención médica básica.
Los meteorólogos advirtieron que las lluvias podrían continuar durante los próximos días, aumentando el riesgo de nuevos deslizamientos de tierra y complicando las labores de rescate. Mientras tanto, organismos internacionales han ofrecido apoyo logístico y humanitario, destacando la gravedad del desastre.
Las autoridades locales pidieron a la población mantenerse alejada de zonas inundadas y seguir las indicaciones oficiales, mientras el país enfrenta una de las peores emergencias climáticas registradas en los últimos años.



