Un extenso operativo de control migratorio realizado este fin de semana en Charlotte terminó con la detención de más de 130 personas, según confirmaron fuentes oficiales. Las acciones se llevaron a cabo en diversos sectores de la ciudad, incluyendo zonas residenciales, vías principales y establecimientos comerciales donde agentes federales y locales trabajaron de manera conjunta.
El operativo, que forma parte de una campaña intensificada en el estado, tenía como objetivo localizar a individuos con estatus migratorio irregular, órdenes de deportación vigentes o antecedentes legales pendientes. Aunque algunos de los detenidos fueron trasladados directamente a centros de retención federal, otros permanecen bajo revisión para determinar su situación migratoria caso por caso.
La ofensiva ha generado preocupación en comunidades migrantes, que denuncian un ambiente de miedo y tensión. Organizaciones defensoras de derechos humanos reportaron múltiples llamadas de familias buscando asesoría legal y confirmación del paradero de sus allegados.
Autoridades, sin embargo, defendieron la operación argumentando que responde a protocolos de seguridad y cumplimiento federal. Señalaron además que en los próximos días ofrecerán un informe detallado sobre los perfiles de los detenidos y los procedimientos que seguirán.
Mientras tanto, grupos comunitarios han comenzado a organizar jornadas de apoyo legal y emocional para quienes resultaron afectados por el operativo.



