En el año 2004, las autoridades capturaron al ex capitán del Ejército de República Dominicana, Quirino Ernesto Paulino, mientras transportaba un alijo de 1,387 kilos de cocaína con rumbo a Santiago de los Caballeros, droga que posteriormente sería enviada a los Estados Unidos.
A partir de ese momento, el nombre de “Quirino” pasó a asociarse directamente con el narcotráfico en el país, una percepción que se reforzó aún más cuando fue extraditado el 19 de febrero de 2005 a territorio estadounidense, tras una solicitud formal de ese gobierno.
“Yo hice lo que hice, fui un jefe entre jefes; podría decirse que fui como un padre para todos esos capos que se mencionan, para todos ellos; y cuando digo todos, es literalmente todos. Nunca lo voy a negar porque los hechos están ahí, la historia lo demuestra, y no puedo ocultarlo”, expresó Paulino durante una entrevista realizada en Baní por los medios Tele10 y Manaclar TV, en la provincia Peravia.
También aseguró que, pese a sus actividades ilegales, nunca utilizó la violencia dentro del territorio dominicano.
Durante su conversación con los medios de comunicación manifestó que desde su retorno en 2015 al país, tras cumplir su condena en Estados Unidos, se ha mantenido residiendo en Baní donde posee una vivienda.
“Yo resido aquí, mi hogar está en Baní; tengo esa casa desde hace 35 años, no es algo reciente. Aunque soy oriundo de Elías Piña, siempre preferí vivir en Baní”, afirmó.
Paulino relató que formó parte de los primeros grupos de estudiantes en la Escuela Vocacional de Baní, donde entre 1977 y 1979 cursó estudios en mecánica diesel y automotriz.
“Si ustedes revisan el mural, puede que no me reconozcan, porque yo era delgado, un muchacho flaquito, pero sí, en 1977 fui alumno de esa institución”, comentó el exoficial.
Quirino Ernesto Paulino Castillo nació el 8 de septiembre de 1960. Sus declaraciones fueron ofrecidas a los medios mencionados en el contexto de una disputa con el Ministerio de Obras Públicas, y durante la conversación compartió aspectos personales de su vida.
Lejos del bullicio
A sus 60 años y con dos de sus hijos graduados en ingeniería, Paulino aseguró que ya no lleva una vida pública y que sus salidas se limitan a visitar a su madre y a sus hijos para saber cómo están.
“Yo no frecuento casas ajenas, nadie puede decir que me he sentado en casa de alguien. Ustedes, que son de Baní, saben que llevo casi 11 años desde que regresé de Estados Unidos y nunca me han visto merodeando por ahí, ¿verdad que no? Nadie puede decir que me ha visto buscando protagonismo. Aquí con un par de pesos uno compra las aceras, pero yo no soy de esa clase de personas. Desde que volví, estoy trabajando y en eso sigo”, sostuvo Paulino.
Desde que regresó al país, el exconvicto ha mantenido un perfil bajo. Una de sus últimas apariciones públicas ocurrió en abril de 2023, cuando visitó la Procuraduría General de la República (PGR), aunque los motivos de dicha visita no fueron revelados.



