La tensión en Ceuta volvió a escalar este domingo 6 de septiembre.
En las últimas horas de este domingo, un total de 21 migrantes de nacionalidad marroquí fueron detenidos por su presunta participación en un nuevo episodio de lanzamiento de piedras contra una patrulla de las Fuerzas Armadas y agentes de la Guardia Civil. Según el parte oficial, no se produjeron heridos.
Los hechos ocurrieron a última hora de la noche de este sábado en las inmediaciones de la playa del Trampolín, la zona de la costa ceutí donde permanecen concentrados centenares de migrantes durmiendo en un asentamiento improvisado desde que comenzó la crisis a finales de julio.
Este es el segundo incidente grave en menos de 48 horas en esa misma playa. El jueves, decenas de manifestantes irrumpieron en el campamento del Trampolín y destruyeron y quemaron pertenencias de los migrantes. La noche anterior, las fuerzas de seguridad tuvieron que disparar salvas al aire para contener a grupos de vecinos que intentaban atacar a migrantes en las playas del Trampolín y Benítez.
Mientras tanto, la presión social crece. Este domingo, unas 300 personas se concentraron en el centro de Ceuta para pedir la expulsión inmediata de los migrantes.
En el plano político, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, viajará el martes a Bruselas para buscar apoyo europeo. Tiene agendadas reuniones con el comisario de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, con la titular para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, y con la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, para abordar una solución a la crisis migratoria que, según ONG en terreno, supera con creces las cifras oficiales de Interior.
El Gobierno central mantiene el control del puerto de Ceuta para instalar carpas temporales para más de 1.000 personas, a pesar de la resistencia inicial del consejo de administración portuario de la ciudad.
La situación sigue en desarrollo.