La joven estrella del pop, Olivia Rodrigo, ha expresado su profunda indignación luego de descubrir que una de sus canciones fue utilizada sin autorización en un video oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos.
El video, publicado en redes por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), promovía una nueva campaña de “autodeportación voluntaria”, en la que se invitaba a inmigrantes indocumentados a abandonar el país usando una aplicación móvil. Lo polémico surgió cuando los usuarios notaron que de fondo sonaba “All-American Bitch”, una de las canciones más reconocidas del álbum GUTS (2023).
La artista de 22 años reaccionó rápidamente en Instagram, escribiendo:
“No usen mi música para difundir su propaganda racista y cruel. Es repugnante.”
Minutos después, su mensaje se volvió viral, acumulando millones de interacciones. Horas más tarde, el video fue eliminado y reemplazado por una versión sin audio, mientras que el ICE aseguró que “el uso de la canción fue un error de producción”.
Pese a la explicación oficial, Rodrigo no se quedó callada y reiteró que tomará acciones legales para evitar que su música sea usada con fines políticos.
La controversia ha reabierto el debate sobre el uso de obras artísticas en campañas gubernamentales sin consentimiento, y muchos fans y colegas del mundo musical se han solidarizado con la cantante, respaldando su postura bajo el hashtag #RespectArtistsRights.
Con su firme respuesta, Olivia Rodrigo reafirma su posición como una de las voces jóvenes más influyentes no solo en la música, sino también en temas de justicia social y derechos humanos.



