Una intensa ola de aire ártico se extiende sobre gran parte de Estados Unidos, dejando a más de 105 millones de personas bajo alertas por frío extremo, tormentas invernales y fuertes vientos. El fenómeno, descrito por meteorólogos como uno de los más extensos de los últimos años, afectará aproximadamente dos tercios del país, desde las Montañas Rocosas hasta la costa este.
Las temperaturas se desplomarán muy por debajo del promedio estacional, con valores que podrían alcanzar hasta -20 °C en algunas zonas del Medio Oeste y la región de los Grandes Lagos. En estados del sur, como Texas y Oklahoma, se esperan heladas poco comunes que podrían afectar el suministro eléctrico y los servicios básicos.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que el frente ártico avanzará rápidamente durante los próximos días, provocando condiciones peligrosas para los desplazamientos y un aumento en la demanda energética. Se recomienda a la población limitar la exposición al frío, proteger tuberías, y revisar sistemas de calefacción.
Autoridades locales y estatales han habilitado refugios temporales para personas sin hogar y lanzado operativos de emergencia ante el riesgo de hipotermia y cortes de energía. Los expertos prevén que el sistema se mantenga activo hasta mediados de la próxima semana, antes de comenzar a debilitarse gradualmente.



