El Ministerio de Salud de Nepal confirmó este miércoles que las manifestaciones encabezadas por la llamada «Generación Z» dejaron un saldo de al menos 30 fallecidos y más de un millar de heridos.
El informe oficial señala que durante las protestas del lunes y martes resultaron heridas 1.033 personas; de ellas, 713 ya recibieron el alta médica, 253 continúan internadas y 55 fueron derivadas a otros hospitales.
Las autoridades de salud han solicitado a los hospitales y centros asistenciales que mantengan un estado de vigilancia «extrema» debido al alto volumen de pacientes que están recibiendo.
Las manifestaciones, que iniciaron de manera tranquila el lunes con una caminata hacia el Parlamento, derivaron en serios enfrentamientos entre los protestantes y las fuerzas del orden, quienes respondieron con gases lacrimógenos y cañones de agua horas más tarde.
Este miércoles, el Ejército tomó el control de la situación en Katmandú con un despliegue de tropas en varios puntos de la ciudad, la imposición de un toque de queda sin plazo definido y la advertencia de que cualquier acto de violencia, saqueo o incendio intencionado será considerado un delito penal.
Los grupos juveniles que encabezan las protestas se han desvinculado de los hechos violentos y han pedido establecer un diálogo con las fuerzas militares y el gobierno derrocado, con el fin de encontrar una solución pacífica al conflicto. Además, han propuesto una votación en línea para elegir a un representante del movimiento.



