Cada 28 de agosto el país rinde homenaje a más de 17 millones de abuelos que son el corazón de las familias mexicanas.
CIUDAD DE MÉXICO, 28 de agosto de 2026 – Como cada año, este jueves México se viste de fiesta para celebrar una de las fechas más emotivas del calendario: el Día del Abuelo. Un día dedicado a honrar a quienes con arrugas en la piel pero con el corazón lleno de historias, han sido maestros, consejeros y segundo padres para millones de mexicanos.

¿POR QUÉ SE CELEBRA EL 28 DE AGOSTO?
La celebración tiene un origen profundamente mexicano. En 1982, la Organización de las Naciones Unidas declaró agosto como el mes dedicado a la vejez a nivel internacional. México hizo suya la iniciativa y estableció el 28 de agosto como el Día del Abuelo, oficializándolo en 1983 a través del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
Otra historia muy querida en el norte del país atribuye la fecha al locutor chihuahuense Edgar Fernando Gaytán Monzón, quien desde su programa «La Hora Azul» impulsó la idea de tener un día especial para dignificar a los adultos mayores. Versiones históricas también señalan que la propuesta surgió durante el gobierno de Abelardo L. Rodríguez y fue ratificada por Lázaro Cárdenas.
Aunque en España y otros países católicos se celebra el 26 de agosto por San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús, en México la tradición se quedó el 28.
MÁS QUE ABUELOS, PILARES DE LA FAMILIA
Hoy el festejo ya no solo es para quienes tienen nietos. Se conoce también como Día del Adulto Mayor y Día Nacional de las Personas Mayores. El objetivo es el mismo: reconocer que los abuelos son transmisores de valores, guardianes de la tradición y pieza clave en la familia mexicana.
Según datos recientes, en México viven más de 17 millones de personas adultas mayores, que representan el 12.8% de la población. Seis millones de hogares tienen a un adulto mayor como jefe de familia.

¿CÓMO FESTEJAR HOY?
En todo el país se realizan festivales en casas de descanso, escuelas y plazas públicas. Pero el mejor homenaje es el personal:
1. Una llamada que no sea por compromiso
2. Compartir una comida, escuchar su historia favorita por enésima vez
3. Un abrazo largo y un «gracias por todo, abuelito»
Porque ser abuelo es volver a ser padre con más paciencia y más dulzura. Hoy es el día para decirles lo que a veces olvidamos: que sin ellos, nada de lo que somos existiría.
¡Feliz Día de los Abuelos a todos los abuelitos y abuelitas de México!
