LeBron James, figura emblemática de Los Angeles Lakers, se alista para disputar su temporada número 23 en la NBA, un logro sin precedentes en la historia de la liga. Con 41 años, el “Rey” continúa desafiando el paso del tiempo, consolidando una trayectoria definida por su durabilidad, grandeza y legado histórico.
El oriundo de Akron, Ohio, no participará en el encuentro inaugural del 21 de octubre frente a los Golden State Warriors, debido a una irritación en el nervio ciático. Aun así, se prevé que regrese pronto a las canchas para encarar su primera temporada completa junto al esloveno Luka Doncic, con quien aspira conquistar su quinto título de la NBA.
Entre las especulaciones sobre un posible retiro, LeBron aseguró que, aunque es consciente de que su trayectoria se acerca a su fin, continúa disfrutando cada momento que pasa jugando al baloncesto.
Entre risas, el veterano alero comentó sobre su edad, asegurando que “el vino solo mejora con el tiempo” y atribuyó su duradera carrera a la constancia, la disciplina y el cuidado de su cuerpo.
Una trayectoria incomparable
LeBron irrumpió en la NBA en 2003, siendo la primera selección del draft por los Cleveland Cavaliers. Tras conseguir dos campeonatos con los Miami Heat, volvió a Cleveland para cumplir su promesa de darle a la franquicia su primer título, logro alcanzado en 2016 frente a los Golden State Warriors, en una de las finales más memorables de la liga.
En 2018 fichó por Los Angeles Lakers, donde obtuvo su cuarto campeonato en 2020 y cumplió un sueño personal: jugar junto a su hijo, Bronny James, durante la temporada pasada.
Actualmente, LeBron es el máximo anotador en la historia de la NBA, tras superar en 2023 el récord de Kareem Abdul-Jabbar (38,387 puntos). Además, es el único jugador que acumula más de 30,000 puntos, 10,000 rebotes y 10,000 asistencias, reflejando su dominio y versatilidad dentro del juego.
El legado del “Rey”
Más allá de las estadísticas, LeBron se ha convertido en una figura legendaria, ejemplo de longevidad, liderazgo y compromiso con la excelencia. Con 23 temporadas a sus espaldas, el “King” continúa desafiando al tiempo, enriqueciendo un legado que ya ocupa un lugar permanente en la historia del baloncesto.



