Luego de abandonar recientemente el centro penitenciario donde cumplía una condena, el rapero Tekashi 6ix9ine deberá someterse obligatoriamente a un tratamiento especializado para atender problemas relacionados con el consumo de sustancias y su salud mental. Así lo determinó un tribunal, que incluyó estas medidas como parte de las condiciones para mantener su libertad supervisada.
De acuerdo con documentos judiciales, el artista deberá integrarse a un programa estructurado que incluye terapias individuales, evaluaciones psiquiátricas periódicas y pruebas de detección de drogas. Las autoridades señalaron que el objetivo es garantizar su estabilidad, reducir riesgos de reincidencia y promover una reintegración adecuada a su entorno personal y profesional.
La decisión llega después de una serie de incidentes legales que han marcado su historial en los últimos años. Aunque el rapero no ha ofrecido declaraciones públicas sobre el mandato, personas cercanas aseguran que está enfocado en retomar su carrera musical bajo un marco más disciplinado y con supervisión profesional.
Mientras tanto, la industria del entretenimiento observa de cerca este nuevo capítulo en la vida del polémico artista, cuyo retorno al escenario dependerá en gran medida de su cumplimiento con el tratamiento y de su evolución durante los próximos meses.



