El Tribunal de la provincia Sánchez Ramírez dictó una sentencia de 30 años de prisión contra el joven declarado culpable del asesinato de Yennely Duarte, un caso que conmocionó profundamente a la comunidad de Cotuí y que desde el inicio generó amplia atención pública.
Durante el proceso judicial, el Ministerio Público presentó pruebas contundentes que demostraron la responsabilidad del acusado en el homicidio ocurrido el pasado año. Testimonios de familiares, evidencias forenses y material recopilado por las autoridades fueron elementos clave para que los jueces emitieran la condena máxima establecida por la ley para este tipo de delitos.
La familia de Yennely Duarte, visiblemente afectada, expresó que aunque ninguna sentencia podrá devolverles a su ser querido, la decisión del tribunal representa un paso importante hacia la justicia que tanto habían exigido. Organizaciones comunitarias y colectivos que acompañaron el caso también valoraron positivamente el fallo.
El condenado deberá cumplir la pena en un centro penitenciario de la región, mientras las autoridades reiteraron su compromiso con el combate a la violencia y la protección de las víctimas. El caso ha reavivado el llamado a fortalecer las medidas preventivas y educativas para evitar que tragedias como esta sigan ocurriendo en el país.



