Un ferry de pasajeros quedó varado este lunes después de que su capitán perdiera el control de la embarcación y chocara contra una roca en la costa sur de Corea del Sur. A bordo viajaban 267 pasajeros, incluidos turistas, trabajadores locales y miembros de la tripulación, lo que desató un amplio operativo de emergencia.
El accidente ocurrió durante las primeras horas de la mañana, cuando el ferry realizaba una ruta habitual entre dos puertos cercanos a la provincia de Jeolla del Sur. Según los primeros reportes, la embarcación navegaba bajo condiciones climáticas favorables, por lo que las autoridades investigan si se trató de un error humano o un fallo mecánico.
Tras el impacto, el ferry comenzó a inclinarse de un lado, generando pánico entre los pasajeros, quienes reportaron que el golpe fue “repentino” y que durante varios minutos no recibieron indicaciones claras del personal a bordo. Sin embargo, los equipos de rescate llegaron rápidamente al lugar, desplegando lanchas, helicópteros y unidades de guardia costera.
Las autoridades confirmaron que la mayoría de los pasajeros fueron evacuados ilesos, aunque varios resultaron con heridas leves por caídas y golpes durante la confusión inicial. Tres personas fueron trasladadas a hospitales cercanos debido a lesiones moderadas, pero sus vidas no corren peligro.
El capitán del ferry está siendo interrogado para determinar si existió negligencia en la operación del barco. Investigadores también revisarán los registros de navegación y las condiciones técnicas de la embarcación para esclarecer qué provocó el choque.
Por ahora, las autoridades marítimas han suspendido temporalmente la ruta mientras continúan las labores de remolque y evaluación del daño ambiental en la zona.



