John Charles Robinson, de 23 años, fue detenido por agentes federales luego de realizar una llamada en la que advertía sobre la presencia de una bomba en un vuelo de Spirit Airlines con salida desde el Aeropuerto Metropolitano de Detroit rumbo a Los Ángeles.
Molesto por haber perdido su vuelo, Robinson contactó a la aerolínea alrededor de las 6:25 a.m. del jueves y lanzó amenazas que, según la Fiscalía del Distrito Este de Michigan, resultaron ser infundadas.
La advertencia activó un protocolo de seguridad
Como medida preventiva, el vuelo 2145 fue cancelado de inmediato y se procedió a evacuar tanto a los pasajeros como a la tripulación.
Agentes del FBI, unidades caninas entrenadas para detectar explosivos y personal especializado inspeccionaron el avión, sin hallar ningún artefacto sospechoso. La investigación determinó que Robinson tenía originalmente una reserva en ese mismo vuelo.
Fue arrestado cuando regresó al aeropuerto con un nuevo pasaje hacia Los Ángeles. Durante el interrogatorio, escuchó la grabación de su propia llamada, admitió haber hecho la amenaza y confirmó que el número telefónico utilizado le pertenecía. También dio su consentimiento para que se revisara su celular.
Molesto por haber perdido su vuelo, Robinson contactó a la aerolínea alrededor de las 6:25 a.m. del jueves y lanzó amenazas que, según la Fiscalía del Distrito Este de Michigan, resultaron ser infundadas.
La advertencia activó un protocolo de seguridad
Como medida preventiva, el vuelo 2145 fue cancelado de inmediato y se procedió a evacuar tanto a los pasajeros como a la tripulación.
Agentes del FBI, unidades caninas entrenadas para detectar explosivos y personal especializado inspeccionaron el avión, sin hallar ningún artefacto sospechoso. La investigación determinó que Robinson tenía originalmente una reserva en ese mismo vuelo.
Robinson enfrenta cargos por dos delitos federales: utilizar un teléfono para difundir información falsa relacionada con un explosivo y proporcionar datos engañosos e inexactos.
El fiscal federal Jerome Gorgon subrayó que este tipo de amenazas no solo infunden temor, sino que también implican un uso considerable de recursos clave en materia de seguridad.
El viernes se presentó ante un tribunal federal en Detroit, donde fue puesto en libertad tras el pago de una fianza de $10,000 dólares. Su próxima audiencia preliminar ha sido fijada para el 27 de junio.



