Los Ángeles, EE. UU. — Siete años después del asesinato del rapero Nipsey Hussle, el proceso legal para distribuir su patrimonio ha llegado oficialmente a su fin. Sus dos hijos, Emani, de 17 años, y Kross, de 9, ya recibieron la parte que les corresponde de la herencia de su padre.
El patrimonio del artista está valorado en aproximadamente 11 millones de dólares e incluye dinero en efectivo, participaciones en el negocio The Marathon Clothing, además de marcas registradas y otros activos relacionados con el legado que construyó antes de su fallecimiento.
Durante estos años, el hermano del rapero, Blacc Sam, fue el encargado de administrar la herencia mientras se resolvían varios conflictos legales. Según los documentos, el año pasado logró alcanzar un acuerdo con Tanisha Foster, madre de Emani, poniendo fin a una larga disputa judicial.
Por su parte, la actriz Lauren London, madre de Kross, también firmó los documentos necesarios para completar el proceso de distribución correspondiente a su hijo.
Finalmente, los bienes fueron repartidos en partes iguales, otorgando a Emani y Kross un 50 % del patrimonio cada uno, asegurando así el legado económico que dejó el reconocido artista.
La resolución del caso marca el cierre de un proceso que se extendió durante siete años y representa un nuevo capítulo para la familia de Nipsey Hussle, cuyo impacto en la música, el emprendimiento y su comunidad continúa siendo recordado por millones de seguidores.


