Delcy Rodríguez asumió formalmente como presidenta encargada de Venezuela y rechazó de manera contundente lo que calificó como una “agresión militar ilegítima” contra el país. El anuncio fue realizado en un mensaje oficial, en el que aseguró que su gestión estará enfocada en la defensa de la soberanía nacional y la estabilidad institucional.
Durante su declaración, Rodríguez denunció que las acciones militares constituyen una violación al derecho internacional y advirtió sobre las graves consecuencias que podrían derivarse de una escalada del conflicto. Asimismo, hizo un llamado a la comunidad internacional para que respalde una salida pacífica y respete la autodeterminación del pueblo venezolano.
La presidenta encargada afirmó que se mantendrán activas las instituciones del Estado y que se reforzarán las medidas de seguridad para proteger a la población. También expresó su respaldo a las fuerzas armadas, a las que instó a mantenerse unidas ante el momento que atraviesa el país.
El nombramiento de Delcy Rodríguez y su firme postura frente a la situación han generado reacciones divididas tanto dentro como fuera de Venezuela, mientras crece la expectativa sobre los próximos pasos políticos y diplomáticos en medio de un escenario de alta tensión.



