Una jornada caótica se vivió este lunes en los principales aeropuertos de Estados Unidos, luego de que una serie de cancelaciones y retrasos masivos paralizara las operaciones aéreas y afectara a miles de pasajeros en plena temporada de viajes.
Según reportes de las autoridades aeroportuarias, más de 270 vuelos fueron cancelados a lo largo del día, mientras que cientos adicionales registraron demoras de varias horas, provocando largas filas, quejas y terminales abarrotadas.
Las aerolíneas atribuyeron la interrupción del servicio a una combinación de mal clima, fallas técnicas en algunos sistemas de control de tráfico aéreo y una escasez temporal de personal, factores que colocaron a los aeropuertos en una situación crítica.
En ciudades como Nueva York, Atlanta, Chicago y Dallas, los viajeros reportaron esperas superiores a las tres horas, pérdida de conexiones internacionales y dificultades para reprogramar sus itinerarios debido a la alta demanda.
Familias completas quedaron varadas, mientras que otros pasajeros tuvieron que recurrir a hoteles cercanos o incluso pasar la noche en las terminales por falta de alternativas inmediatas.
Las autoridades recomendaron a los usuarios verificar el estado de sus vuelos antes de dirigirse al aeropuerto, además de mantener contacto con sus aerolíneas para obtener reacomodos o reembolsos cuando corresponda.
Aunque se espera que la situación mejore en las próximas horas, los expertos advierten que este tipo de interrupciones podría repetirse en los próximos días si las condiciones climáticas no mejoran o si las aerolíneas no logran estabilizar su operación.



