Un enorme apagón ocurrido este martes en Brasil dejó sin servicio eléctrico a más de 1,4 millones de personas en varias regiones del país, provocando además el colapso de aeropuertos y la cancelación de cientos de vuelos.
El corte, que inició poco después del mediodía, afectó principalmente a los estados del sur y sureste, donde se concentra gran parte de la actividad industrial y comercial del país. Las autoridades informaron que la falla se originó en una línea de transmisión de alta tensión que conecta diferentes subestaciones, lo que desencadenó una reacción en cadena que sacó de funcionamiento varios sistemas de energía.
En ciudades como São Paulo, Curitiba y Porto Alegre, el transporte público quedó parcialmente detenido, semáforos dejaron de funcionar y comercios cerraron por seguridad. En los aeropuertos internacionales, la falta de suministro obligó a suspender operaciones, generando largas filas de pasajeros varados.
El Ministerio de Minas y Energía activó un equipo de emergencia para investigar las causas exactas del incidente y garantizar la restitución del servicio. Empresas operadoras aseguraron que trabajan a máxima capacidad para reconectar las zonas afectadas, aunque advirtieron que la normalización total podría tardar varias horas.
Hasta el momento no se han reportado heridos, pero sí múltiples pérdidas económicas y afectaciones en hospitales y servicios esenciales que tuvieron que operar con plantas eléctricas de respaldo.



