El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, informó que el país ha superado la barrera de los 1,000 días sin registrar homicidios, un hecho que calificó como histórico y sin precedentes en la región. Además, destacó que cerca de 100,000 personas vinculadas a estructuras criminales han sido detenidas como parte de la estrategia de seguridad implementada por su gobierno.
Según el mandatario, estos resultados son consecuencia directa del Plan Control Territorial y del régimen de excepción, medidas que han permitido desarticular a las principales pandillas que por décadas mantuvieron al país entre los más abusivo del mundo. Bukele aseguró que barrios antes dominados por el crimen ahora viven en calma y con una presencia activa del Estado.
Las autoridades salvadoreñas sostienen que la reducción drástica de la violencia ha impulsado la inversión, el turismo y la recuperación de espacios públicos. Sin embargo, organismos nacionales e internacionales de derechos humanos han expresado preocupación por denuncias de detenciones arbitrarias y el impacto de las medidas excepcionales en las garantías individuales.
A pesar de las críticas, el gobierno reafirma que la prioridad es mantener la seguridad y evitar el resurgimiento de las pandillas. Bukele insistió en que los resultados respaldan su política y aseguró que El Salvador continuará fortaleciendo sus estrategias para consolidar la paz y la estabilidad a largo plazo.



