La Oficina de Atención Permanente dictó este miércoles medidas de coerción contra Antonio Espaillat y Maribel Espaillat de Veras, propietarios de la discoteca Jet Set, recientemente colapsada.
La jueza Fátima Veloz impuso restricciones a los hermanos, quienes enfrentan cargos por homicidio involuntario. Las medidas incluyen impedimento de salida del país, obligación de presentarse periódicamente ante las autoridades y una garantía económica de 50 millones de pesos dominicanos, a ser cubierta mediante una aseguradora para cada uno. La audiencia para decidir estas medidas se prolongó por más de 13 horas, durante las cuales la magistrada decretó tres recesos, siendo el más extenso de dos horas.
El colapso del techo en la discoteca Jet Set, ocurrido el lunes 8 de abril, provocó la muerte de 236 personas y dejó más de 180 heridos. Este evento ha sido catalogado como una de las mayores tragedias ocurridas en un centro de entretenimiento en la historia de República Dominicana.
A raíz del suceso, el Ministerio Público abrió una investigación que concluyó con la acusación formal de Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del lugar, bajo el cargo de homicidio involuntario. Según la imputación, los acusados continuaron operando el establecimiento a pesar de tener conocimiento de serias fallas estructurales en el techo y de no seguir los protocolos de seguridad exigidos para eventos multitudinarios.



