El domingo se vivió una jornada histórica en las Grandes Ligas: Rafael Devers, estrella de los Medias Rojas de Boston, fue transferido a los Gigantes de San Francisco. Este sorpresivo movimiento ha generado un gran revuelo en el entorno del béisbol, provocando incluso comentarios críticos del exjugador dominicano Manny Ramírez.
El intercambio de Devers, quien se había convertido en la cara visible del equipo tras la partida de figuras como Mookie Betts y Xander Bogaerts, sorprendió tanto a seguidores como a expertos.
Una división interna en Boston
Fuentes cercanas a la organización señalan que el problema comenzó durante el spring training, cuando el club informó con poca anticipación a Devers que sería desplazado de la tercera base, una decisión que, según personas cercanas, no fue bien aceptada por el jugador dominicano.
Un nuevo rumbo en San Francisco
Devers, con 28 años, se incorpora a los Giants bajo un contrato a varios años todavía vigente, y se espera que sea un elemento fundamental en la renovación ofensiva del conjunto. San Francisco confía en su poder al bate, liderazgo y experiencia en la postemporada.



