Este miércoles 9 de septiembre, el petróleo Brent, la referencia mundial, superó los $100 por barril por primera vez desde el 24 de julio. A primera hora llegó a cotizar a $100.07, con un alza de 2.2%, mientras que el WTI estadounidense tocó los $94.73. En solo un mes, ambos han subido casi un 20%.
¿Por qué el disparo? Medio Oriente.
La escalada entre Estados Unidos e Irán es el detonante. Según el Comando Central de EE.UU., el martes el ejército estadounidense destruyó cinco petroleros iraníes en respuesta a intentos de Teherán de atacar buques de guerra estadounidenses en los últimos días. Los ataques en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y el gas licuado del mundo, han hecho temer un corte prolongado de suministro.
Los analistas lo dicen claro: no hay una salida creíble a corto plazo para desescalar el conflicto, y el mercado está en modo pánico.
El efecto dominó:
1. Bolsas europeas en caída. El índice paneuropeo STOXX 600 cayó 0.4% a 646.84 puntos a media mañana. El FTSE 100 de Londres bajó 0.42% a 10,766 puntos y el FTSE 250 un 0.29%. La única excepción: las petroleras. BP subió 1.5% y Shell 1% porque ganan con el crudo caro. El resto, en rojo, por miedo a la inflación.
2. El gas europeo se dispara casi 4%. No solo es petróleo. El gas natural europeo, referencia TTF holandesa, subió más de 4% hoy hasta los 73-75 euros por megavatio-hora, su nivel más alto desde principios de 2023. Algunos contratos llegaron a 79 euros. La razón es la misma: Qatar, uno de los mayores exportadores de GNL del mundo, extendió el estado de fuerza mayor en sus envíos a Europa hasta noviembre y un buque de GNL fue atacado saliendo del Estrecho de Ormuz. Europa entra a la temporada de calefacción 2026/27 con sus almacenes al 65.4% de capacidad, el nivel más bajo para esta fecha desde 2011 y 16 puntos por debajo del promedio de 5 años.
3. Vuelve el fantasma de la inflación. Todo esto pasa justo a días de dos citas clave: el dato de inflación de EE.UU. del viernes y las reuniones del BCE y la Fed la próxima semana, el 15 y 16 de septiembre.
Los operadores ahora descuentan un 60% de probabilidad de que la Fed suba tasas en septiembre, frente al 50% de la semana pasada, por el buen dato de empleo y ahora por el petróleo. Los rendimientos de los bonos también suben.
En resumen: Medio Oriente aprieta, la energía se encarece, Europa paga la factura y los bancos centrales vuelven a tener un dolor de cabeza que parecía controlado.
