Kiev vive su semana más oscura desde el inicio de la guerra. La capital de Ucrania fue atacada por sexta noche consecutiva este martes 1 de septiembre, en una ofensiva aérea que dejó al menos 12 personas muertas y más de una docena de heridos, según confirmaron las autoridades locales y el presidente Volodímir Zelenski.
Ocho personas murieron dentro de la capital y otras cuatro perdieron la vida en la región metropolitana de Kiev, según el balance entregado por el Servicio de Emergencias de Ucrania. Entre los heridos hay tres menores de edad.
Se trata del sexto día consecutivo de ataques contra la capital ucraniana, una racha de bombardeos sin precedentes desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022.
Una madrugada bajo misiles y drones
El asalto aéreo comenzó alrededor de las 6 de la tarde del lunes hora local y se extendió durante toda la madrugada del martes. Las sirenas antiaéreas no dejaron de sonar en Kiev.
Según informó Tymur Tkachenko, jefe de la Administración Militar Regional de Kiev, la región fue objeto de un ataque masivo con misiles rusos y drones de ataque. Los proyectiles impactaron contra zonas residenciales, infraestructura civil, infraestructura energética, ferroviaria y depósitos de combustible.
La Administración militar de la ciudad de Kiev informó en un primer balance de tres muertos y cinco heridos dentro de la capital. Horas después, el presidente Zelenski elevó la cifra a doce fallecidos en varios ataques rusos durante la madrugada en todo el país.
Seis de las víctimas mortales eran trabajadores ferroviarios que se encontraban en una zona industrial alcanzada por los misiles. Otras cuatro personas murieron en ataques a infraestructura industrial y a un depósito de combustible en los alrededores.
Las imágenes que llegan desde Kiev muestran departamentos destruidos, autos incendiados y vecinos refugiados en estaciones de metro, una escena que se repite desde hace casi una semana sin interrupción.
Rusia confirma la ofensiva masiva
A diferencia de otras ocasiones, esta vez el Ministerio de Defensa de Rusia confirmó la operación a través de Telegram.
Las Fuerzas Armadas rusas lanzaron un ataque masivo con armas de alta precisión y drones de largo alcance contra instalaciones militares, industriales, de combustible y energía en Kiev y su región, así como contra la infraestructura en Odesa, su región y los puertos de Odesa y Chornomorsk, señaló el comunicado oficial.
Moscú justifica estos bombardeos como golpes a objetivos militares. Sin embargo, las autoridades ucranianas y las agencias internacionales reportan que los ataques han golpeado zonas residenciales e infraestructura civil en Kiev y otras regiones, continuando una tendencia de ataques contra objetivos no militares.
Según la agencia Reuters, Rusia ha escalado sus ataques aéreos contra Ucrania en los últimos meses a medida que su progreso en el campo de batalla se ha ralentizado drásticamente. Al no poder avanzar por tierra, el ejército ruso intensifica el castigo aéreo contra la población.
Ucrania se queda sin interceptores
El ataque deja al descubierto otro drama para Kiev: la escasez de defensas antiaéreas.
Ucrania enfrenta una falta crítica de misiles interceptores, lo que le ha dificultado repeler esta serie de bombardeos a gran escala. Cada noche, Kiev necesita decenas de interceptores para derribar los drones y los misiles balísticos que lanza Rusia.
El ataque de esta madrugada es considerado el tramo más largo de asaltos aéreos consecutivos contra la capital desde el inicio de la guerra hace más de cuatro años y medio. Es el conflicto más mortífero en el continente europeo desde la Segunda Guerra Mundial.
Un conflicto sin salida
Mientras Kiev era bombardeada, la guerra también se libraba en otros frentes. Ucrania cerró un paso fronterizo con Rumanía por seguridad tras los ataques, y en territorio ruso, un incendio estalló en un importante puerto tras un ataque con drones ucranianos.
Los esfuerzos diplomáticos para encontrar una solución que ponga fin al conflicto siguen estancados. Ni las negociaciones ni las presiones internacionales han logrado frenar la escalada de las últimas dos semanas.
Hoy, en Kiev, la pregunta no es cuándo terminará la guerra, sino si habrá una séptima noche de bombardeos. La capital lleva seis días bajo fuego continuo, con 12 muertos en una sola jornada y decenas de heridos.
La ofensiva rusa más larga desde 2022 no da tregua.