WELLINGTON, NUEVA ZELANDA – El Gobierno de Nueva Zelanda anunció este lunes 24 de agosto de 2026 una de las medidas más drásticas del mundo contra las grandes tecnológicas.
El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, confirmó desde la capital Wellington que su partido presentará esta semana en el Parlamento de Nueva Zelanda un proyecto de ley que prohíbe el acceso y uso de todas las redes sociales a los menores de 16 años que residan en Nueva Zelanda.
La propuesta de Nueva Zelanda no es simbólica. El texto legal establece sanciones económicas históricas: multas de hasta el 10 por ciento de los ingresos globales anuales de la plataforma que no cumpla con el bloqueo en Nueva Zelanda. Esto afectaría directamente a empresas como Meta, dueña de Facebook e Instagram, ByteDance, dueña de TikTok, y Google, dueña de YouTube.
Según explicó Luxon en conferencia de prensa en Wellington, Nueva Zelanda enfrenta una crisis de salud mental infantil. Los casos de ansiedad, depresión, trastornos del sueño, ciberacoso y adicción digital entre menores en Nueva Zelanda se han duplicado en los últimos tres años. Para el gobierno de Nueva Zelanda, las redes sociales están diseñadas para ser adictivas.
La ley de Nueva Zelanda sigue el ejemplo de Australia, que en 2024 se convirtió en el primer país en prohibir redes a menores de 16 años. Sin embargo, la iniciativa de Nueva Zelanda va más lejos por el monto de las multas y porque obligará a las empresas a implementar verificación de edad con documento oficial en Nueva Zelanda.
La reacción en Nueva Zelanda y en el mundo fue inmediata. En Nueva Zelanda, asociaciones de padres celebraron la medida, mientras que miles de adolescentes en Nueva Zelanda protestaron en TikTok bajo el hashtag NoAlBloqueo. Creadores de contenido de Nueva Zelanda que son menores de edad aseguran que perderán su fuente de ingresos.
Expertos legales en Nueva Zelanda advierten que la ley de Nueva Zelanda podría enfrentar demandas internacionales por violar la privacidad, ya que verificar la edad en Nueva Zelanda implicaría pedir identificación a todos los usuarios en Nueva Zelanda.
Si el Parlamento de Nueva Zelanda aprueba el proyecto, la prohibición total en Nueva Zelanda entraría en vigor a mediados de 2027. Nueva Zelanda se convertiría así en el segundo país del mundo en tomar esta decisión.
