El Gobierno objetó su primera ley. Se trata del proyecto del senador del Centro Democrático que prohibía bajar los requisitos para cargos públicos. La palabra “senador” es tendencia nacional por la polémica.
La luna de miel se acabó antes de empezar. El gobierno de Abelardo De La Espriella acaba de objetar su primera ley y lo hizo pisando un callo muy sensible: el del uribismo.
La ley objetada es autoría del senador del Centro Democrático, Hernán Cadavid, y tenía un objetivo claro: prohibir que se reduzcan los requisitos para acceder a cargos públicos de relevancia nacional. Un proyecto para blindar el mérito y cerrarle la puerta a la discrecionalidad.
El Gobierno decidió no sancionarla, alegando razones de inconveniencia e inconstitucionalidad. La decisión ya genera un fuerte choque entre la Casa de Nariño y la bancada uribista.
HERNÁN CADAVID, DESCONCERTADO
El propio Cadavid no se guardó nada y habló en 6AM de Caracol Radio, visiblemente molesto porque se enteró de la objeción por la prensa.
“Yo me declaro desconcertado. No puede ser que un esfuerzo que logramos en un escenario absolutamente hostil, como oposición, para privilegiar el mérito en Colombia, sea objetado por el gobierno actual y nos enteremos en las páginas de los medios de comunicación”, afirmó.
El senador recordó que la iniciativa no fue impuesta, sino concertada con todas las fuerzas políticas: “Uno no aprueba una ley de la República solo. El Congreso entendió que era necesario cerrarle la puerta a esa discrecionalidad de disminuir requisitos. No impedíamos nada, poníamos un control adicional”.
“Yo no logro entender la inconveniencia de un propósito de privilegiar el mérito en Colombia”, remató.
VUELVE Y JUEGA: CHOQUE ENTRE CENTRO DEMOCRÁTICO Y DE LA ESPRIELLA
La polémica ya es tendencia en Google Colombia bajo la búsqueda “senador”, vinculada directamente a Hernán Cadavid.
No es un dato menor. La bancada uribista cuestiona duramente la decisión de De La Espriella y esto marca un nuevo choque entre el Centro Democrático y el nuevo presidente.
Cabe recordar que el propio Cadavid había advertido hace días cuál sería la postura del partido: “Seremos partido de gobierno, pero evaluaremos de manera autónoma, con agenda legislativa propia, nuestro voto frente a cada uno de los proyectos del presidente Abelardo de la Espriella”.
Pues bien, esa autonomía se estrena con polémica. Ahora el proyecto volverá al Congreso, donde el Gobierno deberá explicar sus objeciones y el Legislativo decidirá si insiste en la ley del mérito o la hunde.
Lo que comenzó como un proyecto para defender la meritocracia, termina hoy como el primer gran pulso político entre De La Espriella y el uribismo que lo llevó al poder.
