CARLISLE, PA – La pregunta que todo el mundo se hace tras la muerte del piloto ayer no es QUÉ pasó, sino POR QUÉ nadie lo vio venir.
Y la respuesta está en un dato que los medios grandes no te explican: Carlisle Airport NO tiene torre de control.
Así es. Esa pista de 4,000 pies donde se mató el piloto de la Cessna 150 y donde casi mueren los dos troopers Bryce Corman y Jason Mills funciona a ciegas.
¿Cómo funciona entonces?
1. Frecuencia común: Todos los pilotos, el del helicóptero Bell 407 de la policía y el de la Cessna, hablan en la misma radio 122.8. Gritan al aire: “Cessna 150 entrando a pista 23” y esperan que el otro escuche.
2. Entrenamiento bajo: El helicóptero policial estaba haciendo prácticas a “varios pies del suelo” sobre el pasto, al lado de la pista. Desde esa altura, es imposible ver una avioneta que viene por detrás a 100 km/h.
3. El viraje mortal: La investigación preliminar de la FAA dice que la Cessna rodó por la pista y viró a la derecha – justo hacia donde estaba el helicóptero entrenando.
No fue falla de motor. Fue falla de sistema. Dos aeronaves legales, en un aeropuerto sin ojos.
La NTSB ya tomó el caso, pero el aeropuerto sigue cerrado hoy jueves.
Este es el tercer accidente en Pennsylvania en 6 meses por la misma causa: aeropuertos pequeños sin torre.
