El mundo de la música llora la muerte de Sly Dunbar, uno de los bateristas más influyentes en la historia del reggae, quien falleció a los 73 años dejando un legado que marcó generaciones y trascendió fronteras. Reconocido por su estilo innovador y su capacidad para fusionar ritmos tradicionales con sonidos modernos, Dunbar fue una pieza clave en la proyección internacional de la música jamaicana.
Nacido en Kingston, Jamaica, Sly Dunbar comenzó su carrera a finales de la década de 1960 y rápidamente se ganó un lugar en los estudios de grabación más importantes del Caribe. Junto al bajista Robbie Shakespeare formó el legendario dúo “Sly & Robbie”, una de las alianzas más prolíficas y respetadas en la historia de la música popular.
A lo largo de su trayectoria, participó en miles de grabaciones y colaboró con artistas de renombre mundial como Bob Dylan, Grace Jones, The Rolling Stones, Peter Tosh y Serge Gainsbourg. Su batería, precisa pero creativa, redefinió el sonido del reggae y lo llevó hacia nuevas corrientes como el dub, el dancehall y el pop internacional.
Productores y músicos de todo el mundo expresaron su pesar tras conocerse la noticia. Muchos destacaron no solo su talento técnico, sino también su humildad y su constante disposición a apoyar a jóvenes artistas. “Sly no solo tocaba ritmos, construía paisajes sonoros”, escribió un productor jamaicano en redes sociales.
En sus últimos años, Dunbar continuó activo en proyectos musicales y en la formación de nuevas generaciones de músicos, impartiendo talleres y participando en festivales. Aunque se había retirado parcialmente de las giras internacionales, seguía siendo una figura central en la escena reggae.
Su fallecimiento deja un vacío enorme en la música caribeña y global, pero su influencia perdurará en cada ritmo que lleve la esencia del reggae. Sly Dunbar será recordado como un pionero, un innovador y un verdadero embajador cultural de Jamaica ante el mundo.


