Una celebración de Año Nuevo terminó en tragedia en una reconocida estación de esquí de Suiza, donde un incendio de gran magnitud dejó alrededor de 40 personas fallecidas, según informaron autoridades policiales. El siniestro se produjo durante una fiesta privada que reunía a decenas de asistentes, en su mayoría turistas que se encontraban en la zona para disfrutar de la temporada invernal.
De acuerdo con los primeros reportes, el fuego se originó en horas de la madrugada dentro de un complejo cercano a las pistas de esquí. Las llamas se propagaron rápidamente debido a materiales inflamables y a la gran afluencia de personas en el lugar, lo que dificultó la evacuación. Equipos de bomberos y servicios de emergencia acudieron de inmediato, pero las condiciones climáticas y el terreno montañoso complicaron las labores de rescate.
Las autoridades confirmaron que, además de las víctimas mortales, varias personas resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales de la región, algunas de ellas en estado crítico por inhalación de humo y quemaduras. La Policía suiza abrió una investigación para determinar las causas exactas del incendio y no descarta ninguna hipótesis, incluyendo un posible fallo eléctrico o negligencia en las medidas de seguridad.
El gobierno local expresó sus condolencias a las familias afectadas y anunció apoyo psicológico para los sobrevivientes y testigos del suceso. Mientras tanto, la estación de esquí suspendió temporalmente sus actividades y colaborará plenamente con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido en una de las noches más trágicas registradas en la zona alpina en los últimos años.



