Las autoridades de Australia confirmaron que 26 personas continúan hospitalizadas tras el ataque ocurrido recientemente, de las cuales 12 se mantienen en estado crítico, mientras los equipos médicos siguen trabajando para estabilizar a los heridos más graves.
De acuerdo con el último informe oficial del sistema de salud, los pacientes están siendo atendidos en distintos centros hospitalarios del país, algunos de ellos con lesiones de alta complejidad que requieren cuidados intensivos y vigilancia permanente. El resto de los hospitalizados presenta heridas de consideración, aunque se encuentran fuera de peligro inmediato.
Funcionarios gubernamentales expresaron su solidaridad con las víctimas y sus familias, y aseguraron que todos los recursos necesarios han sido puestos a disposición de los hospitales para garantizar la mejor atención posible. Asimismo, destacaron la rápida respuesta de los servicios de emergencia, lo que permitió salvar numerosas vidas tras el ataque.
Las fuerzas de seguridad continúan investigando los hechos para esclarecer las circunstancias del suceso y determinar responsabilidades. Mientras tanto, las autoridades pidieron respeto a la privacidad de los afectados y reiteraron su compromiso de mantener informada a la población conforme avance la situación médica de los heridos.
El país permanece atento a la evolución de los pacientes más delicados, en medio de un clima de consternación nacional por lo ocurrido.



