El Zoológico de San Diego, California, anunció con pesar la muerte de Gramma, una tortuga de Galápagos que vivió 141 años, convirtiéndose en una de las más longevas registradas en cautiverio. La noticia ha conmovido a visitantes y amantes de los animales alrededor del mundo.
Gramma llegó al zoológico siendo joven y se convirtió en un símbolo de conservación y longevidad de su especie. Durante más de un siglo, fue testigo de generaciones de visitantes y sirvió como embajadora de los programas educativos del zoológico, enseñando sobre la importancia de proteger la fauna y el ecosistema de las Islas Galápagos.
Los cuidadores del zoológico destacaron que Gramma tenía una vida tranquila y que su longevidad fue el resultado de cuidados especializados, alimentación balanceada y un ambiente seguro. “Su legado vivirá en nuestros esfuerzos de conservación y en los recuerdos de todos los que tuvimos la fortuna de conocerla”, declaró el director del Zoológico de San Diego.
Tras su fallecimiento, el zoológico planea rendir un homenaje especial a Gramma y reforzar sus programas de protección de tortugas de Galápagos, en honor a la emblemática centenaria.



