El mundo de la música británica amanece de luto tras la noticia de la muerte de Gary “Mani” Mounfield, histórico bajista de la emblemática banda The Stone Roses, quien falleció a los 63 años, dejando una huella imborrable en el rock alternativo y en toda una generación marcada por el sonido de Manchester.
Considerado una figura esencial del Madchester, Mani aportó uno de los estilos de bajo más influyentes y reconocibles de finales de los 80 y principios de los 90. Su participación en discos como el aclamado The Stone Roses (1989) y Second Coming (1994) lo posicionó como un referente mundial, además de ser parte clave de la identidad sonora que llevó a la banda al estatus de culto.
Después de la separación del grupo, Mani continuó expandiendo su legado como miembro de Primal Scream, donde su energía en el escenario y su talento natural lo mantuvieron como uno de los bajistas más respetados del Reino Unido.
Colegas, amigos y miles de fanáticos han expresado su pesar en redes sociales, recordándolo como un músico brillante, un compañero leal y un pilar en la historia del rock británico.
“Era pura música y pura vida”, escribió un compañero de su círculo cercano.
A pesar de su partida física, el nombre de Mani Mounfield permanecerá vivo en cada línea de bajo que cambió la historia del rock, en cada canción que marcó una época y en el corazón de quienes encontraron en su sonido un refugio, una revolución y un legado eterno.



