La representante demócrata por Florida, Sheila Cherfilus-McCormick, enfrenta fuertes señalamientos tras ser acusada de desviar aproximadamente US$ 5 millones pertenecientes a los fondos de emergencia de FEMA, destinados a ayudar a comunidades afectadas por desastres naturales. Las acusaciones surgieron luego de una investigación que apunta a presuntas irregularidades en la administración y uso de los recursos federales.
De acuerdo con los reportes preliminares, los fondos habrían sido canalizados hacia proyectos y entidades que no cumplían con los criterios establecidos por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias. Investigadores federales analizan documentación, transferencias y comunicaciones internas que podrían vincular directamente a la legisladora con el desvío.
La oficina de Cherfilus-McCormick negó tajantemente las acusaciones, calificándolas como “infundadas” y asegurando que la congresista siempre ha actuado conforme a la ley y en favor de sus comunidades. Afirmaron además que cooperarán con todas las autoridades para esclarecer el caso.
Mientras tanto, líderes políticos de Florida piden transparencia absoluta y exhortan a que se permita que la investigación avance sin interferencias. Algunos analistas consideran que, de confirmarse los señalamientos, el caso podría convertirse en uno de los mayores escándalos relacionados con fondos de emergencia en los últimos años.
FEMA no emitió comentarios adicionales, pero reiteró que continuará revisando el uso de todos los recursos asignados a programas de reconstrucción y asistencia tras desastres, con el fin de garantizar que cada dólar llegue a quienes realmente lo necesitan.



