La tragedia golpea a Jamaica tras el paso del huracán Melissa, que ha dejado 45 personas muertas y 15 desaparecidas, según el último informe emitido por las autoridades de gestión de emergencias del país. La tormenta, considerada una de las más destructivas en la historia reciente de la isla, provocó inundaciones masivas, deslaves y la destrucción de numerosas viviendas.
El primer ministro jamaicano, Andrew Holness, declaró estado de emergencia en varias parroquias del norte y el oeste del país, donde los daños han sido catalogados como “catastróficos”. Miles de familias han sido evacuadas y permanecen en refugios temporales, mientras equipos de rescate trabajan sin descanso para localizar a los desaparecidos.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) informó que Melissa alcanzó la categoría 4 antes de tocar tierra con vientos sostenidos de más de 210 kilómetros por hora, provocando además cortes generalizados de electricidad y el colapso de carreteras.
La comunidad internacional ha comenzado a ofrecer ayuda humanitaria. Países como Estados Unidos, México y República Dominicana ya preparan envíos de alimentos, medicinas y materiales de emergencia para apoyar a la población afectada.
Las autoridades advirtieron que el balance de víctimas podría aumentar en las próximas horas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre los escombros y las zonas más afectadas por el fenómeno.



