El baloncesto estadounidense está de luto. Richie Adubato, reconocido por su larga y exitosa trayectoria como entrenador tanto en la NBA como en la WNBA, falleció a los 87 años, según confirmaron fuentes cercanas a su familia.
Adubato, nacido en Nueva Jersey en 1937, tuvo una carrera marcada por su pasión, liderazgo y capacidad para conectar con sus jugadores. Durante su paso por la NBA, dirigió a equipos como los Detroit Pistons, Dallas Mavericks y Orlando Magic, dejando una impronta de respeto y conocimiento táctico en cada franquicia que tocó.
Más adelante, Adubato se convirtió en una figura clave dentro de la WNBA, donde guió a las New York Liberty durante las primeras temporadas de la liga femenina, contribuyendo de manera significativa a su consolidación y al crecimiento del baloncesto femenino en Estados Unidos.
Compañeros, exjugadores y colegas han expresado su tristeza en redes sociales, destacando no solo su talento como estratega, sino también su calidad humana. “Richie fue más que un entrenador, fue un mentor y un amigo para muchos”, escribió la exjugadora Teresa Weatherspoon.
El legado de Richie Adubato permanecerá en la historia del baloncesto como el de un pionero que supo dejar huella en ambas ligas, inspirando a generaciones de entrenadores y deportistas.



