El cierre parcial del gobierno en Estados Unidos ha generado un caos sin precedentes en los principales aeropuertos del país. Según datos del Departamento de Transporte, más de 800 vuelos fueron cancelados en las últimas 24 horas debido a la falta de personal esencial en control aéreo, mantenimiento y seguridad.
Horas de espera en los aeropuertos de EE. UU. por la falta de personal debido al “shutdown” gubernamental
El cierre del gobierno estadounidense, el más largo en la historia, ha dejado a más de 1,4 millones de empleados federales sin salario, incluidos controladores aéreos. Para… pic.twitter.com/nBMHJ9I5oi
— DW Español (@dw_espanol) November 7, 2025
Las aerolíneas American Airlines, Delta y United han sido las más afectadas, mientras que miles de pasajeros quedaron varados en aeropuertos como los de Nueva York, Atlanta, Chicago y Los Ángeles. La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que los retrasos también superaron las tres horas en algunas rutas nacionales.
El cierre de gobierno, originado por la falta de acuerdo en el Congreso sobre el presupuesto federal, ha impactado directamente en agencias claves del transporte y la seguridad aérea. Expertos advierten que si la situación no se resuelve pronto, el número de cancelaciones podría superar el millar en los próximos días, afectando incluso los vuelos internacionales.
Mientras tanto, la Casa Blanca presiona al Congreso para alcanzar un consenso que permita restablecer los servicios. Los sindicatos de trabajadores federales han advertido sobre el creciente estrés entre los empleados que continúan trabajando sin recibir pago.
I have done all I can to minimize disruption in the airspace. I’m trying to get people where they want to go and to get there safely.
We are taking unprecedented action at @USDOT because we are in an unprecedented shutdown. pic.twitter.com/3Yk5G426hy
— Secretary Sean Duffy (@SecDuffy) November 7, 2025
Los viajeros, por su parte, han manifestado su frustración en redes sociales bajo el hashtag #CierreGobiernoEEUU, exigiendo una pronta solución a lo que muchos ya catalogan como “la peor crisis aérea del año”.



