Un potente terremoto sacudió el norte de Afganistán, causando la muerte de al menos 27 personas y dejando cerca de 1,000 heridos. Las autoridades locales han declarado emergencia en las zonas afectadas y han iniciado operaciones de rescate y asistencia a los damnificados.
El sismo, registrado con una magnitud de 6.2, provocó el colapso de viviendas y daños significativos en infraestructuras, dejando a muchas familias sin hogar. Equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los escombros, mientras que organizaciones humanitarias están movilizando ayuda médica, alimentos y agua a las áreas más afectadas.
El gobierno afgano ha solicitado apoyo internacional para enfrentar la crisis y garantizar la atención urgente a los heridos. Los expertos advierten que la región sigue siendo vulnerable a réplicas, por lo que se recomienda a la población mantener la precaución.



