El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció este viernes el despliegue del portaaviones más moderno del país en el mar Caribe, marcando un nuevo y contundente paso en la ofensiva del gobierno de Donald Trump contra los cárteles del narcotráfico, con capacidad para ejecutar operaciones directas sobre objetivos terrestres.
La operación involucra al portaaviones USS Gerald Ford, que cuenta con una flota de cazas furtivos, aeronaves de reconocimiento y varios buques de guerra de apoyo. El navío se moverá hacia las costas venezolanas tras concluir su misión en el mar Mediterráneo.
Con este movimiento, Washington deja entrever su intención de ampliar significativamente el alcance de su campaña militar, pasando de la intercepción de embarcaciones sospechosas de traficar drogas hacia Estados Unidos a posibles ataques dirigidos dentro del territorio continental.



