El cantante interpuso esta semana una nueva querella ante el Tribunal Federal, argumentando que su exesposa intentaba evitar que utilizara ciertas marcas registradas, entre ellas “Daddy Yankee” y “DY”. En consecuencia, pidió a la corte que emitiera una orden que impidiera tales restricciones.
El pacto firmado establece que Mireddys González Castellanos “acepta, promete y se compromete a no realizar en el futuro, de manera directa o indirecta, ninguna acción que tenga como propósito limitar, afectar o impedir que Ramón Luis Ayala Rodríguez haga uso de las marcas registradas Daddy Yankee o DY”.
El documento también detalla que esto implica “no presentar objeciones, solicitudes de prórroga u otras gestiones ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO, por sus siglas en inglés) ni ante la Junta de Apelaciones y Juicios sobre Marcas (TTAB), respecto a las marcas ‘Daddy Yankee’, ‘DY’ o cualquier otra relacionada o derivada de ellas”.
Las marcas incluidas en el acuerdo, además de “Daddy Yankee” y “DY”, son “El Cartel”, “Los Cangris”, “Big Boss”, “The Big Boss”, “Sikiri”, “Dura”, “El Cangri”, “Legendaddy”, “Barrio Fino”, “El Cartel The Big Boss” y “El Cartel Records”.
Asimismo, González Castellanos se obliga a “no desprestigiar, debilitar ni afectar de forma negativa las marcas cubiertas, ni intentar registrar otras que puedan considerarse parecidas o que generen confusión con ellas”.
De acuerdo con el documento, la exesposa del intérprete reconoció que los derechos de propiedad sobre todas las marcas mencionadas pertenecen “única y exclusivamente” a Ayala Rodríguez, conforme a lo estipulado en el acuerdo.
Por su parte, el cantante de éxitos como “Gasolina” y “Dura” también se comprometió a no emprender acciones que busquen limitar o afectar el uso de la marca “Mireddys” por parte de González Castellanos.
El texto especifica que el artista deberá retirar cualquier solicitud presentada ante la USPTO relacionada con dicha marca y abstenerse de registrar o presentar futuras oposiciones que puedan interferir con su uso. Además, promete no realizar acciones que desprestigien o afecten la marca “Mireddys”, ni registrar nombres similares que puedan generar confusión.
Finalmente, el documento aclara que lo acordado no implica que ninguna de las partes renuncie a posibles reclamaciones o derechos que pudieran tener o haber tenido hasta la fecha efectiva de su divorcio.