El derrumbe en el centro histórico de Madrid, que dejó cuatro fallecidos, entre ellos un obrero ecuatoriano, se originó por el hundimiento de la terraza de la quinta planta, lo que provocó el colapso en cadena de los forjados hasta el sótano, informaron las autoridades.
El edificio, ubicado cerca de la Puerta del Sol y en proceso de remodelación para convertirse en un hotel de cuatro estrellas, colapsó el martes, dejando sin vida a Laura, responsable de la obra, y a los obreros Dambéle, Alfa y Jorge, procedentes de Malí, Guinea y Ecuador, respectivamente. Todos eran empleados de la constructora ANKA, encargada del proyecto.
El responsable de guardia de los Bomberos de Madrid, Miguel Seguí, explicó que el derrumbe comenzó en la quinta planta, donde no había trabajadores presentes en ese momento. El desplome afectó siete niveles, generando una montaña de escombros que alcanzó hasta tres metros de altura en algunos puntos.
Seguí señaló que el colapso podría deberse a “una suma de factores”, aunque evitó confirmar una causa concreta hasta que concluyan las investigaciones. No obstante, mencionó posibles hipótesis relacionadas con trabajos de aligeramiento de cargas, demoliciones internas o acumulación de materiales en zonas estructuralmente sensibles.
Dado que en el centro de Madrid es complicado almacenar materiales de construcción, es común depositarlos en la azotea, lo que podría haber contribuido al hundimiento si se concentró peso en un punto débil.
La Policía Municipal y la Policía Judicial, junto con especialistas en siniestros laborales e inspecciones técnicas, se encuentran analizando el lugar para determinar las causas exactas de la tragedia.



