El pasado 2 de octubre, agentes del sheriff acudieron al campamento Sam’s Throne, en las cercanías de Mt. Judea, tras recibir la denuncia de un hombre que reportó la desaparición de su padre. Al llegar, los oficiales encontraron la camioneta y el campamento desordenados, con indicios de un forcejeo y rastros que se internaban en el bosque.
Horas después, el cuerpo del hombre un campista originario de Missouri fue hallado sin vida a varios metros del lugar, presentando graves heridas compatibles con el ataque de un gran depredador.
Investigación y posibles causas
El sheriff Glenn Wheeler informó que el Laboratorio Criminalístico Estatal de Arkansas determinó que la muerte fue provocada por un ataque animal y catalogada como accidental. Aunque aún se esperan los resultados de ADN para identificar la especie con certeza, las evidencias apuntan a que el responsable sería un oso macho joven.
“Creemos que se trata de un ejemplar que recientemente se separó de su madre, no de un oso adulto de gran tamaño”, detalló Wheeler.
Días antes del trágico suceso, la víctima habría compartido fotografías en las que se observaba a un oso rondando su campamento, un detalle que refuerza la principal hipótesis de las autoridades.
Las tareas de rastreo del animal continúan con el apoyo conjunto del Servicio Forestal de Estados Unidos, el Servicio de Parques Nacionales y la Comisión de Caza y Pesca de Arkansas. Mientras tanto, el acceso al área de Sam’s Throne permanecerá cerrado hasta nuevo aviso.
Las autoridades instaron a la población y a los campistas a tomar medidas de precaución, como mantener los alimentos alejados de las zonas de descanso, evitar cualquier intento de acercamiento a osos sin importar su tamaño y supervisar con atención a los menores.
“Se trata de un hecho extremadamente raro”, destacó el sheriff Wheeler. “Cuando un oso adopta comportamientos depredadores, suele repetirlos”.
El nombre del fallecido no ha sido revelado, a la espera de que sus familiares sean notificados oficialmente.



