En Marruecos, los disturbios de anoche dejaron un saldo de al menos 263 agentes de seguridad y 23 civiles heridos, con diferentes niveles de gravedad. Estos incidentes ocurrieron en varias ciudades del país durante la cuarta jornada de protestas encabezadas principalmente por jóvenes, quienes reclaman más justicia social, mejores oportunidades laborales y reformas en los sistemas de educación y salud.
Según informó el portavoz del Ministerio del Interior, uno de los heridos civiles requirió atención médica en la ciudad de Uchda, al este del país. Además, se reportaron importantes daños materiales: 142 vehículos de las fuerzas del orden y 20 automóviles privados fueron destruidos e incendiados.
Las manifestaciones, que arrancaron el sábado de manera pacífica en ciudades como Rabat, Casablanca, Marrakech, Agadir y Tánger, fueron ganando fuerza hasta alcanzar tanto áreas urbanas como rurales. Sin embargo, en la noche del martes la situación se tornó violenta: varios participantes, algunos encapuchados, lanzaron piedras contra los cuerpos de seguridad, desatando enfrentamientos con un saldo considerable de incidentes.



